5 de julio de 2015

Más que un bizcocho de calabaza


Me gusta la calabaza tanto para platos dulces como salados.

Las mías llegan a casa desde Valencia,  cosas de familia.

En fallas, comí buñuelos hasta jartarme y comentando mi hartura a Carmen, una valenciana de pro amiga de mi familia, y ahora también mía, me dio la receta del bizcocho de calabaza que hacen en su casa. Aprovechando que tenía calabaza valenciana era el momento justo para probar esa receta. Receta que os cuento tal cual, sin añadidos de ningún tipo.

Ingredientes:

4 huevos
2 vasos de calabaza asada
2 vasos de azúcar
2 y 1/2 vasos de harina2
1/2 vaso de aceite
2 sobres de levadura Royal
La raspadura de un limón

Batir todos los ingredientes, incorporar la levadura al final y verter en el molde.

Cocer durante 30-45' a 180°.

"Mis añadidos" han consistido en:

Poner la calabaza ya asada en un colador y dejar que escurriera toda el agua.

Tamizar la harina y añadir a ésta una pizca de sal.

Utilizar aceite de arbequina.

Éstos han sido los únicos apaños, no sé si merece la pena llamarlos  cambios.



Es un bollo denso pero francamente delicioso y desde luego enorme, pero con más de una utilidad que un desayuno o la merienda, para postre no me parece aconsejable a no ser que se le ayude un poco y... ayudé.

En una sartén con mantequilla puse rodajas de manzana y de plátano, por encima un poco de azúcar y dejo que se caramelice a fuego lento.



Mientras, cubro el fondo de un aro de emplatar con una fina capa de bizcocho que mojo con unas gotas de un almíbar que sobró de confitar unas naranjas sanguinas,  tan rico que daba pena tirarlo.



Por encima, unas rodajas de esa manzana y en el centro plátano.  Otra capa de bizcocho, más almíbar, sin empapar la mezcla. Otra capa de fruta y para refrescar un poco el paladar unos trocitos de mango y ¡dios bendito! Cómo estaba aquello de bueno, que digo bueno, requetebueno.

Gracias Carmen por pasarme tu receta, como verás, he intentado aprovecharla al máximo,  y prometo una tercera forma de aprovechar ese trozo que ya se queda un poco recio, que no seco.


28 de junio de 2015

Bacalao con miel




Segunda receta del libro: “Las recetas de sor Lucía”, tan fácil o más que el anterior y muy propio para la época del año en la que nos encontramos: la cuaresma. Ayuda a que nos llenemos de ricos platos con bacalao, aunque yo la recomiendo para cualquier día del año.

Sor Lucía utiliza bacalao desalado, no me he podido resistir a utilizar un espléndido skrey recién comprado aprovechando el poco tiempo que está en nuestros mercados.

Los ingredientes:

- 4 lomos de bacalao previamente desalados
- 1 taza pequeña de miel
- 100g de harina
- 1 hoja de laurel
- Aceite de oliva virgen
- Perejil

Desalar el bacalao en agua fría con unas hojas unas de laurel y cocinar a fuego lento hasta el primer hervor. Escurrir el bacalao y reservar el agua de cocción.

Yo he preferido dar un hervor al agua con el laurel y con el fuego apagado meter el bacalao un minuto, retirar y reservar.

Ahora, la pasta para el rebozado.

Con batidora o a mano tan sólo mezclar la harina, la miel y agua de la cocción hasta tener una pasta con aspecto de crema, ni muy espesa ni muy líquida, como si de una papilla se tratase.

En una sartén, con aceite bien caliente, voy friendo los trozos de bacalao pasados primero por harina (yo me he ahorrado este paso) y por la pasta preparada. Voy friendo hasta que están bien dorados, no necesitan demasiada fritura al haber pasado previamente por el baño caliente de agua con laurel.

Tan sólo queda disfrutar esta delicia acompañada con un poco más de miel, aunque yo he preferido mezclar la miel con un poco de mostaza.



Un estupendo rebozado, no sólo para un rico bacalao, quiero imaginar unas tiras de rica merluza dentro de este crujiente abrigo.


Estoy deseando preparar la sopa cremosa de coliflor y calabaza, el cocido de caparrones y desde luego uno de los platos favoritos de sor Lucía "locro tucumano".

Espero que os guste.


21 de junio de 2015

Pollo en leche coco



El mes de Junio vamos a Madagascar, oficialmente República de Madagascar un país insular situado en el océano Índico. Es la isla más grande de África y la cuarta más grande del mundo. Su capital, Antananarivo, siempre pensé que era Tananarive, así venía en mi libro de geografía, ande va la fecha, y los es, pero en francés. Bien, para más información acerca de este país Wikipedia informa.

Hace exactamente un año, en junio de 2014, también viajamos de la mano de Concha, la dueña de "cocinayaficiones", y sí, una vez más ha hecho una elección espléndida, muy propia de ella, sin duda alguna. Diré, antes de seguir escribiendo, no quiero olvidarme, que ha sido estupendo rebuscar para encontrar platos, que hay unos cuantos, lo difícil era elegir, bueno… no tanto, porque éste me enamoró a primera lectura. Espero que os guste tanto como a mí.

Querida Concha, tenías razón cuando decías que nos iba a gustar tu elección de este mes, sí, me ha encantado que no sorprendido, lo que no podía ser  de otro modo.

Madagascar es una isla llena de sabores. Su cocina es el resultado de su variedad de culturas y etnias, indonesios, africanos, franceses y árabes. Sus antiguas tradiciones han contribuido a la evolución de la cocina malgache y éste es uno de sus platos llenos de sabor.

Ingredientes:

- 1 pollo cortado en pedacitos
- El jugo de un limón
- 1 cucharadita de ralladura de limón
- Sal, pimienta negra
- 2 cebollas picadas
- 2 dientes de ajo picados
- 3 tomates picados
- 2 cucharaditas de jengibre molido
- 250ml de leche de coco
- Aceite para freír

Lo primero, poner los trozos de pollo con el jugo de limón y la ralladura, la sal, la pimienta y dejar macerar durante un par de horas.


En una cazuela amplia pongo el aceite y rehogo las cebollas picadas junto con los dientes de ajo unos minutos.


Es el momento de añadir el pollo troceado. Dejo que se vaya haciendo y dorando por todos los lados. Cuando esté casi hecho, bajo el fuego, añado los tomates troceados y el jengibre. Remuevo durante unos minutos.



Turno de la leche de coco. Mezclo un poco y dejo hervir a fuego lento hasta que el pollo esté completamente cocido, y la salsa esté espesa.


Se acompaña con arroz, y así lo he hecho, pero con un arroz Tahi jasmine, sabroso y aromático.



Un plato malgache que merece lugar de honor en cualquier mesa, porque ésta, como diría una gran amiga, “letal”.

Julio y Agosto, calor, verano, playa… cocina la justa, por eso os proponemos exactamente eso, un plato de verano.

Como hicimos la pasada Navidad, Nieves y Elena y su cajita, se han ofrecido para ser las anfitrionas de este “mundo de verano en la cocina”.


Así que no os despistéis, en Julio enviar vuestro enlace a:

Volveremos en Septiembre a seguir viajando de la mano de lacajitadenieveselena



14 de junio de 2015

¿Sobró lasaña? Rellena calabacines


El otro día compré 4 calabacines, de esos pequeños, redondos y preciosísimos, especiales para hacer rellenos y vaya si los rellené, aunque no con lo que tenía previsto.
Lo primero que hice fue cortar el sombrerillo a cada uno de ellos. Después, vaciar de carne su interior con cuidado para que no se rompieran, salar el interior y dejarlos boca abajo un buen rato para que soltaran el agua.
Pasado ese trámite los escaldé unos 4 minutos, en abundante agua hirviendo con una pizca de sal. Los retiro y reservo boca abajo para que se enfríen y sea más fácil  llenar su interior.
Mientras, preparé uno de esos sofritos que tanto me gusta preparar aunque no los necesite y que suelo guardar en el congelador y así engrosar mi buen fondo de reservas sofritiles, aunque esta vez no ha llegado todo a su cajón correspondiente. A lo que iba, que me pierdo.
¿Os acordáis de la lasaña de hace unos días y sus champiñones? Vais a ver lo que me han cundido las sobras, no sólo de lasaña, también de alguno de sus ingredientes.
El sofrito:
- La parte tierna de los pies de los champiñones.
- La carne interior de los cuatro calabacines.
- Los trozos de unos espárragos verdes que corté para dejarlos del mismo             largo.
- Un diente de ajo.
- Una guindilla roja fresca sin pepitas.
- Un ramillete de cilantro.
Todo muy, pero que muy picadito, y pochado a fuego lento hasta el aburrimiento. Escurro bien de aceite.
Para completar el relleno voy a utilizar:
- Tomate frito
- Un trozo que sobró de lasaña
- Salsa de queso para cubrir y un trocito de mantequilla encima de cada uno --   de ellos.


En el fondo de una fuente de aceite, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, los calabacines y el sombrero de cada uno a su lado.
En el fondo de cada calabacín, una cucharada del sofrito.
Ahora, otras dos cucharadas o lo suficiente para casi rellenarlos de la lasaña que sobró troceada.
Encima, una cucharada de tomate frito.
Por último, salsa de queso.
Al horno caliente a 180o el tiempo necesario para que los calabacines se terminen de hacer. Unos minutos antes de finalizar la cocción puse encima de cada uno un poco de queso rallado y listo.


Que me gusta la cocina de aprovechamiento es un hecho, pero que esta vez hasta yo misma me he sorprendido con el resultado obtenido, es una realidad.
Como siempre, espero que os guste.

7 de junio de 2015

Sidra natural + pollo de corral = para mojar pan



Esta es la única preparación con pollo, de no ser frito o coreano, que le gusta a mi hija, se pone las botas comiendo y mojando la salsa. Y no solo ella, los demás también hacemos lo propio, mojar pan, la salsa se presta a ello, queda suave, cremosa, ligera y muy apetecible.

Es muy sencillo de preparar.

Los ingredientes:

- 1 buen pollo de corral.
- 3 manzanas reinetas
- 750ml de sidra natural
- Unos granos de pimienta negra
- Un palo de canela
- Una ramita de estragón (mejor fresco)
- 2 cebollas dulces
- Sal
- 200ml de nata líquida.

El pollo, que ya tengo bien duchado, perfectamente depilado, troceado a mi gusto, y con la sal necesaria, lo coloco en una cazuela amplia y baja. Por encima añado las cebolletas cortadas en trozos generosos, los granos de pimienta y el estragón. Lo cubro con la sidra y al fuego, a cocer a fuego lento y tapado, hasta que esté prácticamente cocido.





Ahora añado dos manzanas troceadas en 4 u 8 partes cada una de ellas, las pongo por encima, vuelvo a tapar y dejo cocer unos diez minutos más o menos, hasta que las manzanas estén tiernas.


Retiro los trozos de pollo y los reservo. El resto de los ingredientes los trituro, lo paso por un colador fino y otra vez a la cazuela. Añado la nata, pongo otra vez el pollo reservado y dejo cocer todo junto unos minutos, poco, los trozos de pollo deben quedar enteritos.

La tercera manzana,  con o sin piel, la corto en gajos finos y los pongo en una sartén con mantequilla a fuego lento hasta que cojan un color dorado.

Y sólo resta servirlo, con unas rodajitas de manzana, unas patatas fritas, su salsa y mucho pan.


2 de junio de 2015

Chausson de Paul Reboux



No podía tener mejor relleno para estas chausson(*) que unas cerezas del Jerte, no es que ellas necesiten acompañamientos, ni de broma, es esta "empanadilla" quien está agradecida. 

Es un bocado sencillo y delicioso, a mí me lo parece, será por mi amor a las masas y ésta no iba a ser menos.

Ingredientes para la masa:

- 2 tazas de harina
- 100grs. de mantequilla
- 15 de sal
- 100-120ml de agua

Pongo todos los ingredientes en el procesador hasta que todos estén integrados. Vuelco la masa sobre la encimera,  la trabajo un poco y le doy forma de bola, la envuelvo en film y dejo que repose en la nevera un mínimo de 2 horas.



Mientras, aprovecho para deshuesar unas cuantas cerezas, unas cuantas bastantes, porque te las irás comiendo sobre la marcha, ése es el gran peligro de esta exquisita fruta.

Estiro la masa que dejo con un grosor de 5mm aproximadamente. Corto círculos y pongo en el medio unas cerezas cubiertas de azúcar.  ¿Cuántas cerezas por círculo? Eso depende del tamaño de círculo que utilicéis. Yo he utilizado  uno de 10cm y  he puesto 2 cerezas sobre cada uno.



Doblo la masa y sello bien los bordes.



Frío en aceite hirviendo. He utilizado una mezcla de aceite de oliva virgen extra y de girasol.
Se pueden servir espolvoreados con azúcar glas o bien pasados por azúcar grano.

Ahora bien, si fritas están deliciosas, asadas pasan a ser "bocatto di Cardinale"



Bien pintadas con huevo batido y prácticamente rebozadas con azúcar las pongo en el horno a 180º, el tiempo como siempre dependerá del horno de cada uno. En el mío unos 25 minutos.

Un sencillo bocado que apetece repetir. Huelga decir que la calidad del relleno ayuda, y mucho, a que el resultado sea un triunfo asegurado.



Habría sido estupendo contar con  uno de los tres cócteles (Cerezas salvajes, Memorias del Jerte y Cheesecake Cherry) creados por el  Barman Chema Insausti, bartender de Chicote, con los que nos obsequió El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Cereza del Jerte para celebrar la llegada de las primeras cerezas certificadas. 

Un Cheesecake Cherry me parece perfecto para acompañar a estos chausson. 

Gracias, cerezas del Jerte, por regalarnos esta maravilla de vuestra tierra.

(*) Paul Reboux es el pseudónimo literario de André Amillet (París 1877 - Niza 1963), escritor, crítico literario, gastrónomo y pintor francés.

25 de mayo de 2015

Un ragú familiar


Tenía la sensación de haber contado esta especie de ragú en otra ocasión, es más, sigo pensando que lo hice en su momento pero no he sido capaz de encontrar esa entrada, no importa, así aprovecho para deciros que es genial para acompañar cualquier tipo de pasta.

La disfruté por primera vez con espaguetis en casa de un familiar en Las Palmas, y desde entonces, hace como 30 años, forma parte de mis acompañamientos favoritos para pasta, especialmente para macarrones, espaguetis y canelones y, desde ahora, también con la lasaña que hacen una pareja perfecta.

Tal y como conservo la receta escrita, sin cantidades, pero funciona. Intentaré poner una cantidad aproximada, ya que jamás me ha preocupado, gramo arriba o gramo abajo siempre está espectacular, vaya, quizás me ciega la pasión pero a mí me lo parece.

Para el champiñón al ajillo: 300g de champiñón + 3 dientes de ajo + 1 guindilla fresca + perejil.

Preparo los champiñones, en láminas, y en una sartén salteo con los ajos bien picados y la guindilla, una vez que hayan evaporado el líquido añado el perejil bien picado, apago el fuego y reservo. Una pequeña aclaración, para esta lasaña he picado un poco más los champiñones.

Para el ragú:

- 500g de carne picada
- 1 cebolla dulce
- 1 diente de ajo
- Una pastilla o una cucharada de caldo concentrado
- Agua
- Aceite
- Nata líquida
Pasta para lasaña de “Barilla”


En una sartén con aceite de oliva virgen extra pongo la cebolla muy picada junto con el ajo y dejo hacer hasta que esté bien pochado, que no quemado. Añado la carne y voy mezclando sin dejar de aplastar y separar para que quede muy suelta y no a pegotes. Cuando llega ese momento añado el polvo de caldo de pollo o carne, y sí, lo sé, no solemos tener de estas cosas en casa, ya… eso decimos todos, y yo digo que siempre tengo, que me suele caducar más de la mitad que viene en las cajitas, que cuando necesito (para esta receta y otra de Gonzalo Sol) vuelvo a comprar, porque queridos míos, esta receta lleva una pastilla o una cuchara de polvos de pastilla, y he comprobado que cuando no la ha llevado, no es lo mismo, lo digo en serio, la necesita y la añado sin ningún complejo.

Ahora cubro con agua del grifo y dejo cocer unos 30 minutos. A mitad de cocción compruebo el punto de sal.

Sin retirar del fuego incorporo los champiñones, mezclo y cuando vuelve a hervir añado la nata líquida, suficiente para que quede cremoso. Y listo. Sólo falta montar la lasaña.

En la base de la fuente un poco de salsa de tomate frito, mejor casero, encima una capa de lasaña que cubro con un tercio del ragú. Repito la operación dos veces más y lógicamente termino con una capa de pasta.

Esta vez no la he cubierto con bechamel, lo he hecho con una ligera salsa de queso o mejor dicho quesos, con esos trocitos que pasan a ser restos y que antes de que se queden secos e incomibles suelo convertir, o bien en queso rallado, o en ricas salsas que utilizo según el momento, y éste es uno de esos momentos.

Por encima de la salsa unas gotas de tomate frito, unos pequeños trozos de mantequilla y al horno hasta que esté en su punto.

En serio, tenéis que probar esta salsa ragú, seguro que os encantará.