20 de abril de 2014

Lyulya-Kebab "Azerbaiyán - cocinas del mundo"






Elegí este país porque su nombre me parece fascinante, y si, así ha sido, un viaje épico a través de su gastronomía.

No quiero hacer un “corta y pega” de la wikipedia, pero dice que el nombre de Azerbaiyán proviene del nombre de Atropates,  que quiere decir «Protector del Fuego (Sagrado)» o «La Tierra del Fuego (Sagrado)». 

No hay más que darse una vuelta por la gastronomía de este país para darse cuenta de la abundancia de vegetales y frutas que utilizan en sus platos. Lo mismo sucede con las hierbas frescas. Menta, cilantro, eneldo, albahaca, perejil, estragón y tomillo, entre otras, dan sabor a sus platos. Las carnes y los pescados son imprescindibles en muchas de sus recetas.

Cuando vi y leí ésta, sentí amor a primera vista. Y no podía haber hecho mejor elección: brochetas picantes con carne de cordero (Ternasco de Aragón), hierbas aromáticas y especias hacen una amalgama de sabores alucinante.

Ingredientes:

- 1 paletilla de ternasco de Aragón
- 2 cebolletas
- 1 dientes de ajo
- 1 cucharadita de comino molido 
- 1 cucharadita paprika
- Unas hojas de menta
- Perejil abundante
- 1 cayena (o más si gusta muy picante)
- Pimienta
- Sal  
- Aceite


Lo primero fue deshuesar la paletilla y pasar su carne por la picadora.

Hasta aquí lo más complicado porque el resto es como jugar a las casitas.

Puse todos los ingredientes en el procesador, unas cuantas vueltas para dejar todo bien triturado.


A continuación, añadí la carne y otro par de vueltas para que se mezclara todo lo mejor posible.

Hecho esto, no tuve más que pasar todo a un recipiente, que bien tapado, pasó la noche en el frigorífico para que todos sus sabores se hicieran buenos amigos.

Al día siguiente tan solo quedaba formar las brochetas, la Lyulya-Kebab. Tan sencillo como ir pegando la carne a las brochetas dándoles una forma alargada. Suelen ser más grandes para colocarlas sobre unas  buenas brasas, y lo que yo tenía era una buena sartén con una pizca de aceite, así que las hice en brochetas pequeñas


Doy por hecho que asadas sobre unas buenas brasas deben ser para comer los domingos en el cielo, porque en sartén para nosotros fue comida de domingo y pensé… estamos en el cielo.

Para acompañarlas, tomate con salsa de yogur y un arroz pilaf con pasas, arándanos y por supuesto azafrán.



Deliciosamente deliciosas, con un punto picante estupendo.


Me ha encantado este viaje, deseando estoy embarcarme en el siguiente al que no sé si habrá que ir en tren, en barco o en avión. Yo, de momento, me voy pitando a descubrir el nuevo destino con un click en casa tere, y veremos a dónde nos lleva.

Os dejo los enlaces de todas las recetas azerbaijanas que me habéis enviado, pero antes quiero daros las gracias a tod@s los que habéis viajado con nosotras por estas cocinas del mundo.

casa tere
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Seguiremos viajando, nos vemos en casa tere.
Para cualquier consulta os dejo su correo,  teresaencasatere@hotmail.com.

16 de abril de 2014

Croquetas de patata con restos de asado - Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca


Fue una suerte, que mi quiosquera guardara un par de libros para clientes "vips".  Así me sentí, tras ser poseedora de ese pequeño e interesante libro.

Cuando entré a formar parte de este reto ya había disfrutado de sus páginas, por eso, cuando Beatriz me dijo "elige receta para abril" fui directamente a buscar estas croquetas.

Una de mis pasiones: las croquetas, y ya el colmo, aprovechando restos ¿se puede pedir más?




He respetado todos los ingredientes aunque no he pesado ninguno. He sofrito, he mezclado, he triturado, he probado y... me gusta, no necesita más.

Los ingredientes:

- 1k de patatas
- 400g de carne de asado (pollo, cerdo, conejo)
- 1 cebolla
- 1 tomate
- Huevo
- Harina
- Pan rallado
- Aceite de oliva
- Sal

Lo primero fue poner a cocer las patatas con agua y sal. Añadí una hoja de laurel.

Lo segundo el sofrito. La cebolla picada, aceite y al fuego hasta que esté doradita.

Añadí el tomate, pelado y troceado a la cebolla y dejé cocer juntos.

Desmigué la carne del asado y la añadí al sofrito. Mezclar bien y comprobar el punto de sal.


Puse en un procesador de alimentos todo el sofrito y las patatas cocidas, sin piel, lógicamente, y trituré todo junto.

Con la mezcla bien fría empezó la fiesta de la croqueta y sus diferentes trajes. Uno tal cual nos dice Montserrat en el libro, harina, huevo y pan rallado.

Otro sin harina, nunca paso las croquetas por harina, pero sí por su huevo y un pan rallado algo  diferente: pan, queso y algo de ajo negro.


Y el rebozado estrella, algo tan sencillo como una pasta hecha con harina, sal, leche y una cucharita de café de levadura en polvo. Todo bien batido sin rastro de grumos.


Hay que freírlas en aceite de oliva bien caliente, ponerlas sobre papel de cocina y comerlas calientes, aunque esta recomendación no es necesaria porque no da tiempo a que se enfríen.

Una ensalada, un poco de mayonesa, una rica salsa de tomate frito, en fin, que son fáciles de acompañar si se quiere, porque son tan sencillas y tan sabrosas que no necesitan adornos.

Por último una frivolité. En el fondo de una cazuelilla he puesto unas verduritas salteadas, encima un huevo y coronando esta fiesta unas estrellas de pasta de croquetas maravillosa. Tan sólo faltan unos minutos de horno y listas.


Como siempre, espero que os gusten y no os perdáis las versiones de mis compis.

milideasmilproyectos



7 de abril de 2014

guisando mar y tierra


Los guisos de patatas, en general, me vuelven loca. Supongo que es una herencia de mi infancia, de aquellas patatas viudas que hacía mami que alimentaban el alma… del estómago ni hablamos.

Sus patatas con calamares eran fantásticas, por no decir perfectas. Estas de hoy son un homenaje a  su recuerdo, por todo lo que me enseñó , no sólo a cocinar, también a amar la cocina.

video


Ingredientes:

3 patatas, peladas y picadas a cachos rotos
1 calamar mediano (o 2 pequeños)
1 chistorra
1 tomate pelado y sin pepitas picado
1/4 de un pimiento rojo picado
1/4 de un pimiento verde picado
1/2 cebolla picada
2 dientes de ajo picado
2 hojitas de laurel
8 o 10 hebras de azafrán
al gusto Sal
750ml Caldo casero
2 ramitas de perejil
2 rodajas de pan de barra
Aceite


Y listo. Así de fácil y sencillo, y…  porqué no decirlo ¡Así de rico!

2 de abril de 2014

Empatatadillas con queso


 Hacía tiempo que no preparaba estas “tortitas” con patatas, mucho tiempo. Pero es que, además, hoy he decidido enriquecerlas y rellenarlas.

Sabía exactamente lo que quería hacer pero no tenía claro cómo y con qué, bueno, una parte sí que tenía muy claro, las patatas, los demás ingredientes, sobre la marcha, a golpe de nevera.

Ingredientes:

200g de patata (ya pelada)
65g de panceta curada
150g de queso gruyere
1 huevo
15ml de aceite
Orégano

Lo primero, quitar la corteza a la panceta y trocearla.

Pelar la patata y rallarla. Salar una pizca, la panceta contiene sal y el queso no es precisamente soso.


Mezclar la panceta con la patata y el orégano, añadir el aceite y mezclar. 

Poner una sartén pequeña al fuego sin nada de aceite, es suficiente el que ya tiene añadido la mezcla preparada.

Volcar en la sartén una parte de la mezcla de la patata con la panceta y extender por toda la superficie de la sartén para hacer la tortita. Dejar que se fría a fuego lento.


Cuando empiece a tostarse le doy la vuelta y dejo que se termine de hacer por el otro lado.

Mientras, voy preparando el queso, corto 8 láminas finas y reservo.

Con la primera tortita ya lista la vuelco sobre mi tabla y pongo a freír la segunda.

Mientras, preparo la primera “empatatadilla” de patatas con queso.

Bato bien el huevo con una pizca de sal.

Pinto toda la superficie de la tortita con huevo batido y coloco de la mitad de la tortita hacia abajo dos trocitos de queso. La cierro como si de una empanadilla se tratase y con mucho mimo aplasto un poco para que quede bien pegada por todos los lados.


La coloco en una fuente de horno que ya tengo preparada con su papel correspondiente y por encima de mi empanadilla de patata rallo una generosa cantidad del mismo queso.

Repito los mismos pasos con las tres restantes.

Con el horno bien caliente, a 190º, termino este rico bocado.

La bandeja de la mitad para arriba dentro del horno ¿Cuánto tiempo? Cada horno es el jefe de estos momentos, pero es aconsejable esperar a que el queso se funda y resulte de lo más apetecible.


Es recomendable esperar unos minutos antes de hincarles el diente, más que nada por no abrasarnos la lengua.

Y nada más, sencillo y sabroso.

Espero que os guste.

31 de marzo de 2014

Te invitamos a divertirte cocinando, será ¡Genial!



Divertirnos y comernos el mundo, metafóricamente hablando, un nuevo reto en el que un grupo de amigas nos hemos embarcado. Nos hemos propuesto emprender  una ruta gastronómica por los fogones de otros países y descubrir tan sólo un poco de lo que se cuece en los hogares de todo el mundo. Os invitamos, si os apetece,  a que nos acompañéis en este viaje.

Cada una de nosotras va a elegir el país al que viajaremos ese mes, lo haremos por orden alfabético, es decir, el primer país empezará por A y todas las demás, cocinaremos una receta del país elegido. 

Publicaremos las recetas el tercer domingo del mes y enlazaremos en el blog anfitrión las recetas de todos los que os suméis al viaje.

Somos un poco anárquicas, no hay reglas que seguir. Podéis participar cuando queráis, no hace falta que seáis seguidores de nuestros respectivos blogs, ni de Facebook ni nada por el estilo. Tan solo hay que divertirse cocinando lo que se come en otros países. 

También por orden alfabético iremos diciendo en qué país estaremos cada mes.


Me ha tocado dar el escopetazo de salida y os invito a viajar a AZERBAIYÁN. ¿Os venís? Si es así os esperamos el próximo 20 de abril a las 9:00

He preparado un logo que os podéis llevar, si queréis, al lateral de vuestros blogs para hacer llegar el reto a más gente.

Un reto, un juego, o un divertimento para buscar y consultar otras cocinas, otras culturas, en fin, para pasar un buen rato.





28 de marzo de 2014

Bolóndigas


Después de probarlas he decidido compartirlas. No sé si serán dignas de ganar un concurso pero una oportunidad creo que se merecen.

La merluza de Nochebuena no solo falaba galego, además era enorme. Por esa razón decidí no prepararla toda y reservé tres hermosas tajadas para otro momento, momento que no tardé en encontrar.

Las albóndigas me gustan, me resulta fácil experimentar con ellas y casi siempre resultan económicas. En este caso, y como el pescado era excelente, decidí no hacer demasiadas incorporaciones, bueno, alguna sí, había que animarlas un poco. Y menos mal que apunté los ingredientes por si acaso salían comestibles y quería repetirlas… que repetiré.

Para las albóndigas:

- 450g de merluza sin piel
- 30g de miga de pan
- 1 taza de leche
- 1 huevo
- 2 ramitas de eneldo fresco
- 30g de ajetes
- 2 dientes de ajo negro
- 2 granos de pimienta de jamaica
- Aceite
- Sal
- 1 cuchara (15ml) de salsa de soja
- 1 litro de agua

Para la salsa:

- ½ cebolla morada
- 1 cebolleta
- ½ mango
- 1 cucharita de cúrcuma
- 400ml de leche de coco
- 200ml de nata líquida
- 1 cuchara (15ml) de mostaza con eneldo

Para el rebozado:

- 70g de galletas Ritz
- 30g de queso tipo manchego
- 1 clara


La miga de pan la puse a remojar con la leche. Los ajetes enteros y bien limpios los puse en una sartén con un poco de aceite y dejé que se pochasen unos minutos.

En un procesador de alimentos puse la miga de pan, los ajetes, el eneldo, los ajos, el huevo y trituré.


A esto le añadí el pescado y tan solo pulsé dos veces, lo justo para picarla un poco y que se integrara con los demás ingredientes.

En un cazo puse el litro de agua, la soja, un poco de sal y llevé a ebullición.

Mientras forme las albóndigas y las pasé ligeramente por harina.

Las fui cociendo en el agua con soja, justo el tiempo que empezaban a flotar, como un minuto aproximadamente. Las reservé.

Las galletas junto con el queso las trituré, pero sin que quedasen hechas polvo, quería que se vieran los trocitos.

En un cuenco la clara bien batida.

Pasé las albóndigas por la clara  y las rebocé con la mezcla de queso con galletas, procurando que quedase bien cubierta. Las reservé.


Preparo la salsa.

La sartén con aceite recibe a la media cebolla morada y la cebolleta bien picadas y salpimentadas, allí estarán hasta que estén bien pochadas. En ese momento añado el mango troceado y sofrío todo junto tan solo un par de minutos.


Añado la leche de coco, la nata liquida, la cúrcuma y la mostaza con eneldo. Dejo cocer todo junto unos minutos. Trituro y reservo.

El horno ya lo tengo caliente, a 220º.

Las albóndigas las coloco en una fuente y las meto al horno. Allí  pasarán unos minutos, no demasiado, el tiempo justo para que tomen un poco de color.


Para servir, cubro el fondo de un plato hondo con la salsa bien caliente y coloco encima las albóndigas. Una ramita de eneldo y uno o dos ajetes.

Y ya están, listas para disfrutar.


Espero que os gusten, a mi familia y a mí nos han encantado.

Recomiendo tener pan abundante, la salsa no da tregua.

23 de marzo de 2014

“El sándwich del amor”




Una receta exclusiva de Darío Barrio para Oroweat

El 14 de febrero, día del sándwich del amor…  Dicho así suena como raro ¿verdad? Pero así fue.

Un evento organizado por BIMBO para presentar Oroweat, pan elaborado con una mezcla de cereales y semillas, con harina de grano completo.

Uno de “12 cereales y semillas” el otro con “Semillas de sésamo y lino”.

Darío Barrio apadrinaba este evento y preparó todos los ingredientes, donde no podía faltar el pan Oroweat. Entre ellos, un pollo muy especial, algo de canela, un toque de coco, una lluvia de pimienta rosa, semillas de amapola, etc. Un  bocado del que dimos buena cuenta todos los asistentes.

En teoría, un evento para parejas, es verdad que éramos dos, es decir, mi amiga Tere de casa Tere y yo que, como tantas veces,  nos fuimos juntas a disfrutar de tan amable invitación.

Fue divertido, se nota que Darío Barrio domina, no sólo los fogones, también el micrófono, y con él en la mano nos dijo que nos iba a poner deberes, y así fue.


Cada pareja tenía que elaborar un sándwich como el suyo, bueno, no exactamente igual. Todos los asistentes teníamos a nuestra disposición los ingredientes que Darío había utilizado y alguno más, para hacer nuestro propio “sándwich enamorado”. A partir de ahí éramos libres para utilizar tantos como quisiéramos.

Tanto Tere como yo pensábamos que no entrábamos en el juego sencillamente no éramos pareja, estábamos invitadas como blogger, lo que no nos quitó las ganas de que cada una preparara un rico sándwich.

Con los deberes hechos por los asistentes, Darío fue “revisando mesa por mesa”  y eligiendo, creo recordar, un sándwich por mesa, y al llegar a la nuestra eligió el mío, le pusieron un número y se lo llevaron.


Todos los elegidos, juntos en una mesa porque había una sorpresa. Sorpresa muy grata, entre todos, Darío elegía los tres que él consideraba mejores ¿el premio? una cena para dos en dASSA bASSA”.


No daba crédito, pero sí, tenemos cena que os contaré, pero eso será oro día.

Hoy sólo me queda dar las gracias a Bimbo, y a esos panes de molde Oroweat, sabrosos no... lo siguiente.