24 de julio de 2016

Tarta danesa con picotas


Las picotas del Jerte no necesitan adornos, ellas solitas son un bocado dulce y  delicioso, además de ricas en potasio, fibra, folatos, vitamina A, C y K, que las hacen un buen antioxidante por su contenido en polifenoles  y elagico que enriquece la sangre y además tiene un efecto astringente que en verano nos ayuda a evitar “la pérdida excesiva de líquidos”.  Esta parrafada tan interesante e informativa, evidentemente no es mía, es prestada, perfecta para entender los méritos de tan deliciosa fruta.

Huelga decir que no soy nutricionista ni naturópata, pero todo lo escrito en cursiva si está dicho por profesionales, yo, tan solo me estoy limitando a transcribir lo que leo y escucho, ni siquiera pretendo aprenderme de memoria tan extensos beneficios, a mí me privan y punto.
Ya lo creo que me privan, tanto en crudo como cocinadas, y si es endulce ya me parecen la bomba, como esta tarta danesa, que además de ser fácil de hacer está de muerte lenta, "osease… letal” como diría mi amiga Espe ;)

Ingredientes:

- 750g de picotas*
- 2 cucharadas de azúcar
- 125g de mantequilla
- 125g de azúcar
- 125g de almendra molida
- 2 huevos enteros batidos
- Y el jugo que suelten las picotas

Lo primero es deshuesar picotas del Jerte, partir a la mitad y dejarlas en un cuenco. Añado el azúcar, mezclo y dejo reposar en frigorífico hasta el día siguiente.



Mezclo el resto de los ingredientes, azúcar, mantequilla, huevos, almendra, y también el jugo que han soltado las picotas. Tan sencillo como ponerlas en un colador y listo, jugo delicioso recogido.

Yo he puesto todo en un procesador de alimentos, unas vueltas y todo mezclado en unos segundos.



Cubro un molde, en este caso rectangular, con pasta *brisa o quebrada, que ya había preparado el día anterior, bien envuelta en film y guardada en el frigorífico para que al estirarla esté bien fría.


Con el molde bien forrado y cubierto con la pasta, cubro todo el fondo con las medias picotas. Por encima reparto la mezcla anterior, extiendo bien para cubrir todas las picotas y al horno que tengo ya caliente a 180º. 



El tiempo de cocción dependerá, comoe es lógico, del horno de cada uno, pero en el mío ha estado unos 40'.

Retiro del horno y dejo que se enfríe completamente sobre una rejilla.

Solo falta poner por toda la superficie una jalea de grosellas, como no tenía en casa he utilizado una mermelada de fresas que he pasado por un colador para que resultara muy fina y suave. Guardo en el frigorífico y mientras preparo un poco de glasa para poner por encima de la mermelada.

He preparado el glaseado con: 200g de azúcar glas y 50ml de agua. Bien mezclado para que quede suave, ni un solo grumo.

Solo falta poner esta glasa por toda la superficie, dejar que solidifique un poco y lista para comer.



No sé si han sido las picotas del Jerte, que será lo más seguro, pero esta tarta es de las de repetir, no es nada empalagosa, al contrario, casi se agradece esa pequeña capa blanca final.

*La pasta brisa o quebrada, se puede comprar hecha yo la prefiero casera y se  prepara en un plis plas con estos ingredientes: 250g de harina + 150g de mantequilla ablandada + una pizca de sal fina + 1 huevo + 1 cuchara sopera de leche fría.

Mezclo bien todos los ingredientes, sin amasar, pero eso sí, bien mezclados y de forma rápida. Le doy forma cilíndrica, envuelvo el film y al frigo. Debe estar completamente fría y rígida antes de utilizarla. Se conserva bien envuelta una semana en el frigorífico y congela estupendamente.




20 de julio de 2016

Tronco de merluza al horno con vinagreta de ajos y romero "Las recetas de mi madre de Joan Roca"




Esta vez toca pescado. Página 125 del libro “Las recetas demi madre de Joan Roca”, nunca pensé que fuera a sacarle tanto partido a esta pequeña joya, en serio, tiene tanto bueno y rico… claro que… mi paladar no está preparado para  todo su contenido, supongo que por una cuestión de cultura gastronómica familiar.

Este mes ha elegido mi muy quería Beatriz, y bien que lo ha hecho, pescado y del rico, una merluza y su tronco, claro que cuando hice la compra pedí mi merluza como siempre, en lomos, en casa las espinas las llevan fatal, pero no me ha importado mucho porque el resultado final es lo que importa y vaya si estaba buena Dª Merluza.

Ingredientes:

- 1 merluza de 2k
- 2 patatas
- 2 cebollas
- 1 cabeza de ajos
- 1l de aceite de oliva
- 2 dl de vino blanco
- Un chorro de vinagre de vino tinto
 -Sal

Lo primero es rehogar la cebolla. Cortada en juliana fina la puse en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva a fuego lento y tapada para que se haga con su propia agua.

Mientras preparé la vinagreta con la mitad de los ajos. Bien pelados y laminados con aceite suficiente para la vinagreta dejé que se confitaran hasta que empiezan a dorarse, en ese momento apago el fuego y añado las hojas verdes del romero, sin el tronco. Cuando estaba casi frío añadí el vinagre y reservo.



Ahora las patatas, peladas y cortadas en rodajas de medio centímetro de grosor, que yo puse a confitar al fuego con abundante aceite y un par de dientes de ajo enteros, aunque Montserrat dice que se haga en el horno durante media hora.

Como la merluza ya la tenía bien limpia, solo me faltaba preparar todo para su paso por el horno que estará encendido a 180º.





En la fuente para el horno puse en el fondo las patatas confitadas, por encima de ellas la cebolla y ahora la merluza previamente salada. Por encima de todo el conjunto el chorro de vino y por supuesto otro más de aceite de oliva virgen extra.



Aprovechar el jugo de la cocción para servir junto con cada ración.

Por último, caliento la vinagreta y pongo una o dos cucharadas de ella sobre cada plato con su ración de merluza.



Cuando escribo esto, aún no sé qué nos tocará preparar la siguiente vez, pero esta elección de Beatriz ha sido todo un acierto, un plato delicioso, de los que hay que repetir seguro.

Como siempre, espero que os guste y que no dejéis de pasaros a visitar las elaboraciones de mis socias gastronómicas en este Roca-reto.





17 de julio de 2016

Ensalada de queso paneer "cocinas del mundo de verano"




Parece que fue ayer cuando empezamos estos viajes por las cocinas del mundo. Llevamos 24 excursiones  y aquí estamos celebrando otro verano, espero y deseo que no sea el último.

Este mes nuestra anfitriona de este “mundo de verano en la cocina” es ni más ni menos que Concha, dueña y señora de cocina y aficiones.

Esta vez he elegido una rica ensalada, sencilla, fresca y colorida, para ello he visitado La India, o quizás debería decir que me he inspirado en una de sus ensaladas, con remolachas de colores, pero claro, como no he encontrado remolachas de colores los he buscado en otros ingredientes y el resultado es más que evidente, color, sabor, picante justo, en fin, una ensalada sencilla pero exquisita.

Ingredientes:

- 2 remolachas
- 1 batata
- 1 hinojo
- 1 trozo de calabaza
- 1 cucharadita de semilla de mostaza negra
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 50g de anacardos crudos
- 150g de queso paneer cortado en tozos
- 2 cucharadas de yogur de coco
- 1 cucharada de salsa de rábano picante
- El zumo de ½ limón
- 1 cucharada de eneldo picado (yo perejil)
- Un chorrito de miel
- 100g de rúcula
- Sal y aceite de oliva

Lo primero que hice fue preparar todo lo que tenía que ir al horno: remolachas, hinojo, calabaza y batata.

Enciendo el horno a 200º.



Todo bien limpio y pelado lo fui troceando, y para que no se mezclaran los sabores y la remolacha tiñera todo con su precioso color, ya que aquí no me servía un “atrapa color”, preparé con aluminio una especie de balsas para cada “verdura” haciendo que la parte brillante fuera el interior de cada recipiente.


Preparo el aliño con aceite, las semillas de mostaza  y el jengibre, mezclo bien y reparto sobre cada balsa la parte correspondiente, un poco de sal y listo para el horno.


Mientras troceo el queso *paneer (o haloumi). En una sartén con un poco de aceite y frio los trozos hasta que tengan un bonito tono dorado por todos los lados, retiro del fuego y reservo sobre papel de cocina.

Ahora la salsa que acompaña esta sencilla ensalada.

Bato el yogur, el rábano picante, el zumo de limón, el perejil picado, la sal y la miel. Cuando digo bato realmente quiero decir que mezclo bien hasta integrar perfectamente todos los ingredientes. Reservo en el frigo.



Solo falta retirar las verduras del horno y dejar que se enfríen. Mientras, y aprovechando el aceite que queda dentro de las  barcas de aluminio, frio un poco los anacardos que por supuesto dejo también sobre papel de cocina.

Y ya solo queda el montaje,  tan sencillo como mezclar casi todos los ingredientes con una parte de la salsa, poner por encima el queso paneer, los pistachos y servir.



Me ha encantado esta mezcla de sabores y texturas. Espero que a vosotros también os apetezca probarla.
Y… como siempre:




Buen verano para todos, volveremos en Septiembre a seguir viajando de la mano de nuestra Concha en su  Cocina y aficiones.




10 de julio de 2016

Alitas de pollo + especias + cerezas = un no parar




Otra vez alitas de pollo, sí, lo sé, soy fan incondicional de las alitas, sin duda mi parte preferida del pollo, y con la que más disfruto en la mesa, no me cansan, podría comerlas un día sí y otro también.

La verdad es que estas no estaba previsto que vieran la luz pero nos han gustado tanto que voy a compartirlas, eso sí, gracias a las fotos que hice por si acaso, y menos mal, porque ni de broma me acordaba de lo que había utilizado, así qué vamos a ello.

Ingredientes:

Alitas de pollo
1 cucharadita de sumac
1 cucharadita de mezcla de trampero
1 cucharadita de jengibre en polvo
El zumo de un limón
150ml de vino blanco
100ml de aceite de oliva virgen extra
1 zanahoria
1 puerro
Unos 250g de cerezas del Jerte
2 cucharas de azúcar
2 cucharadas de vinagre de vino tinto

Mezclo todas las especias con el limón, el vino, el aceite y añado la zanahoria y el puerro troceados. En esta mezcla meto las alitas y las embadurno bien. Tapo el recipiente y dejo toda la noche en el frigorífico.





Al día siguiente retiro las alitas de su adobo, que reservo. Pongo aceite  en una cazuela, salo las alitas  y dejo que se vayan haciendo a fuego lento hasta que estén  perfectamente fritas y, por supuesto, bien doradas. Retiro las alitas y reservo.



Ahora, para recuperar lo pegado en el fondo de la cazuela, trituro todo lo del adobo y pasándolo por un colador lo añado a la cazuela, raspo bien el fondo para recuperar todo el sabor. Dejo hervir todo junto unos minutos y ya tengo la salsa de acompañamiento, que queda francamente deliciosa.


Claro que, como tenía unas magníficas cerezas del Jerte aproveché para hacer un acompañamiento que daban ganas de comérselo a cucharadas.

Deshueso las cerezas y las parto por la mitad, las coloco en una sartén con el fondo cubierto con azúcar, el vinagre y dejo cocer todo junto hasta que el azúcar esté totalmente fundido y las cerezas tengan ese punto acaramelado delicioso.

Y ya está, nada más, así de sencillo y así de simple.


Las sirvo con una cucharada de la salsa, unas patatas fritas, pocas, unas deliciosas cerezas y a disfrutar.

Espero que os guste tanto como a nosotros :)





5 de julio de 2016

Rosti de puerros y queso gruyere con huevos fritos




Este es un plato alpino, de lo más suizo. Dice Gordon Ramsay, que ellos, los suizos, utilizan a veces beicon, cebolla e incluso manzana para dar más sabor al rosti,  pero a mí, como a él, me gusta más el puerro, creo que da un sabor increíble a todas las elaboraciones que llevan queso y por supuesto patatas.

He aprovechado una comida de diario, aunque realmente es plato de domingo en el cielo, para disfrutar otra forma de comer huevos fritos con “patatas”, aunque estas sin duda son una pizca más elaboradas dentro de la sencillez del plato, sea como sea, es perfecta  para ser mi aportación a este reto del mes de JulioCookingThe Chef, esta vez dedicado a este cocinero británico, que sin ser mi cocinero favorito, me gusta como prepara platos sencillos pero con aires de fiesta. Una cocina sencilla y totalmente accesible. Bueno, supongo que 14 estrellas Michelin a su espalda son suficientes para que merezca mis respetos.

Ingredientes:

- 3 patatas sin pelar (500g)
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- Unos 50g de mantequilla
- 60g de queso Gruyere (yo 100g)
- Sal y pimienta
- Huevos
- Hojas de estragón para adornar (yo de perejil)

El día anterior cocí las patatas con su piel en abundante agua con sal.  Tienen que estar tiernas pero no blandas. Las retiro del agua y las reservo en el frigorífico, en mi caso hasta el día siguiente. Se pueden cocer en el día, pero tienen que estar completamente frías.

Al día siguiente preparo los puerros, sencillo, bien limpios troceo tan solo la parte blanca y la pongo ajunto con una cucharada de aceite y como un dado de mantequilla a fuego lento, hasta que estén prácticamente hechos pero no dorados. Salpimentó.

Pelo las patatas y las rallo con un rallador grueso.  También rallo el queso con el mismo rallador.


Mezclo las patatas, el queso y el puerro y salpimentó un poco.


En una sartén de fondo grueso pongo una cucharada de aceite y otra de mantequilla. Cuando está derretida añado la mezcla de la patata y muevo la sartén para que se reparta de forma uniforme. Frio a fuego lento unos 10 minutos, o hasta que la parte de abajo esté dorada.


Ahora, coloco un plato sobre la sartén y vuelco con cuidado como si fuera a hacer una tortilla. Añado un poco más de aceite y de mantequilla y con cuidado, para que no se rompa, deslizo el rosti sobre la sartén y dejo que se haga otros 10 minutos por ese lado.

El tiempo es aproximado, es imprescindible que las dos caras queden tostadas, pero fundamental que quede hecho por dentro.

Tan solo queda presentar el rosti acompañado de huevos fritos, y unas hojitas de perejil frito por encima.


Con esta cantidad salen 2 rostis como el de la foto, que… por cierto, no llegó a la mesa, fue un aperitivo estupendo.


Bien, ahora a leer hasta "jartarme" de todas las ofertas que tenemos este mes es Cooking The Chef sobre Gordon Ramsay.



3 de julio de 2016

Carne al toro


El concurso que nos ofrecen en “la cajita de Nieves y Elena” merece la pena, y mucho, sobre todo si la suerte te acompaña, y digo suerte porque estoy segura de que va a haber tanta competencia para llevarse el premio que yo ya he empezado a encender velas, porque seamos sinceros, ¿a quién no le apetecería disfrutar de una comida para dos en ElBohío de Pepe Rodríguez? A mí me apetece y mucho, ya lo creo que sí, y es realmente fácil participar.

Tan solo tenemos que viajar un poquito por los platos publicados de la Cajita, y tener tienen mogollón, así que esto es lo más complicado del concurso, elegir que preparas.  Aunque a mí no me costó decidirme ¿por qué? Tan sencillo como tener echado el ojo a esta carne altoro desde el mismo día que la vi publicada. Es ese tipo de platos como de toda la vida,  como el de las abuelas, y por supuesto de las madres. Con ella elegida me puse manos a la obra.

Sé que es difícil ganar, pero si no lo intentas... entonces... será imposible.
Y… ¿Qué hay que hacer? ¿Copiar la receta tal cual? Pues sí, hacer el plato que elijas y presentarlo como si fueras a servirlo en una mesa de ElBohío,  como cada uno de nosotros pensemos que lo serviría el mismísimo chef Pepe Rodríguez.
Quien se lleve el premio podrá sentirse orgulloso, yo lo estaría, porque ¿quién decide el ganador? Nada más y nada menos que el mismísimo Pepe Rodríguez y su hermano Diego, un lujo total para todos los que deseamos ganar esas dos plazas ;)

Ingredientes:
- 1 k de carne  (yo cantero de añojo)
 - 1 pimiento rojo grande
- 2 cebollas medianas
- 1 tomate grande
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- 1 cayena
- Pimienta en grano
- 4 clavos
- 1 cucharita de orégano
- 1 cucharita de comino molido
- 1 cucharita de pimentón dulce
- 1 cucharita  de pimentón picante
- 250 ml de vino tinto
- 100 ml de tomate frito (yo casero totalmente)
- Aceite y sal

La Cajita dice que en  la receta tradicional hay que poner todo en crudo, pues en crudo, tan sencillo como eso.
También nos cuentan que es una receta originaria de Cádiz, un típico estofado de carne con verduras, vino y con “especias de caracoles”, este es el nombre con el que se venden ya envasadas, pero si no se tienen, tan fácil como hacernos una mezcla casera.

He utilizado una cazuela apta para el horno. En el fondo aceite de oliva virgen, las verduras cortadas en juliana generosa, la carne troceada, las especias, el tomate y el vino.

Todo al fuego, cuando empezó a hervir lo pasé directamente al horno, y bien tapado para que no evaporara demasiados líquidos, lo dejé cocer 3 horas a 170º.
Cada hora, más o menos, y con cuidado para no quemarme, removía un poco la carne.
Una hora antes de finalizar añadí como 100ml de tomate frito casero, mezclo para repartir el tomate y otra vez al horno. Esto lo hice cuando ya llevaba 2 horas dentro.
Yo preparé el guiso un día antes, me gusta dejar reposar los guisos de este tipo, creo que están mejor de un día para otro.
Solo faltaba preparar algún acompañamiento para esta carne y su deliciosa salsa, personalmente adoro las patatas fritas acompañando estos platos tan contundentes, y eso hice.

Pelé una par de patatas generosas, bien peladas y limpias las corté en cubos y con un sacabocados hice en cada uno de ellos un hueco importante. Ahora en un cazo hermoso, con abundante aceite, una cayena y una hoja de laurel “cocí” las patatas a fuego mortecino hasta que estuvieron perfectamente cocidas, o confitadas en el aceite.  Llegado ese momento puse el fuego a toda pastilla para que en un par de minutos su exterior resultara tan crujiente que estuvieran irresistibles. Las retiro del aceite y las paso a papel de cocina para que pierdan absolutamente cualquier resto de aceite.

Solo queda emplatar, servir y disfrutar ¡Platazo!